domingo, 22 de octubre de 2023

¿Premio o castigo?

Se fue. Sin hacer ruido. Sin destacar. 

Al día siguiente de su partida, cada persona que su vida habitó recibió, por correo, un paquete.

El mío era pequeño. Una pequeña caja de cartón, cartón de embalar. Dentro, un plástico burbujeante protegía un pequeño tintero dorado.

Una fina inscripción, con letra elegante, alrededor del tintero de oro, decía: «Pídeme un deseo y lo verás escrito pero levantarás amores y odios a partes iguales».


Me picaban las manos y deseé con todas mis fuerzas ponerme a escribir la novela que llevaba en mi cabeza y nunca arrancaba. Últimamente mis ideas sufrían tal sequía que ahogaban mi inspiración.

 Cada vez que la pluma se nutría en el tintero las palabras se me agolpaban, desparramándose por el folio en blanco casi sin masticarlas. Cada novela que había ideado ahora salía del rincón escondido donde el cerebro la escondía y se plasmaba en un libro exitoso. Cada uno aumentaba mi fama. Mi bolsillo. Mis fans escribían miles de cartas que amontonaba en el garaje.

 Sin embargo, cada una de esas obras había tenido un efecto inverso en mis personas más queridas. Se veían reflejadas y las hería, las defraudaba, las enfadaba… Las perdía. Al escribir no podía filtrar el contenido. Hasta que el libro no estaba en las librerías y releía las partes donde mis allegados se encontraban, no me daba cuenta de lo que realmente había escrito y a quien señalaba.

Guardar el tintero sería lo lógico.

¿No?

🎈🎉🎈🎉🎈🎉🎈🎉🎈🎉

En septiembre, los blogs "Acervo de Letras" y "El Tintero de Oro" crearon un reto conjunto. No llegué a tiempo y no puede participar. Sin embargo, el relato estaba escrito (aunque no lo tuve  a tiempo para la convocatoria de El Tintero de Oro). 

Como sé que J.A. Sánchez , anfitrión del blog "Acervo de Letras" no cierra sus convocatorias mensuales, y tengo entendido👀que está de celebración de cumpleaños, le regalo el relato que escribí para ese reto.

¡¡¡¡¡ FELICIDADES !!!!!

domingo, 8 de octubre de 2023

Una tarde de verano

Más allá del horizonte, por donde se esconde el sol tarde tras tarde, en la cima de una altísima montaña, donde el ser humano jamás ha puesto el pie, se esconde el bosque Maravillas. 
Tily es una ardillita pequeña y pispireta,  que corre y salta de rama en rama. Por las tardes, al caer el sol se reune con su amigo Bily, el conejito, y se van en busca  de rincones secretos y exóticas frutas.
Les gusta reír, cantar y parecen los seres más felices sobre la tierra. 

Un día, Tily  amaneció triste y decaída. Era el cumpleaños de Bily y no tenía nada que poder regalarle.
Había buscado, sin  cesar, por todos los rincones del bosque, removiendo matorrales y setos, intentando encontrar una sorpresa que fuera lo más rara, lo más difícil de encontrar, lo más costoso de alcanzar. Pero lo difícil de encontrar no pudo hallarlo y lo costoso de alcanzar se le escapó de las manos.
Así que era el cumpleaños de Bily y ni siquiera había recogido la fruta más exótica y rara que poder regalarle ni había encontrado el rincón más maravilloso que poder  juntos disfrutar.  Se fue pues a su conejera a esperar, triste y decaída, igual que se levantara...
¡¡¡¡¡Pero qué desastre!!! 
La madriguera de Bily parecía un trastero. ¡Qué desorden! Estaba todo tirado, revuelto, sucio...


Se puso a ordenar la conejera, intentando darse prisa para que estuviera arreglada cuado él volviera.
No le costó mucho. Era poco lo que había en la pequeña gazapera, así que, cuando Bily llegó el conejar relucía por los cuatro costados.
¡¡¡¡¡Qué contento se puso el conejito!!!
 El día de su cumpleaños lo pasó enterito en su cubil. 
¡¡¡Se estaba tan bien!!!
Y cada día,   cuando intentaba no dejar nada fuera de lugar para que todo siguiera en orden, se acordaba de Tily, que había puesto todo su cariño para hacerle ese gran regalo. 
(Escrito en 1989)
💗💗💗💗💗💗💗💗💗💗
Acabo de rescatar este cuento, escrito hace ya mucho tiempo, para participar en el VadeReto de octubre. J.A. Sánchez a través de su Blog Acervo de Letras (que si aún no lo conoces, ya estás tardando en cilcar en el enlace) nos propone cada mes un reto diferente, para ponernos a prueba con nosotros mismos. Después, si te paseas por los relatos de los participantes te darás cuenta las diferentes historias quesurgen a partir de una misma idea. Sorprendente. Igual que pueden sosprenderte cada una de la bitácoras de los participantes. ¡A mí me encantan!